martes, 11 de diciembre de 2007

El Concierto de Adoración

El pasado 8 de diciembre pude disfrutar del concierto con Jesús Adrián Romero, Marsela Gandara y Jairo Puello. No soy muy asistente a conciertos, creo que puedo contar a los que he asistido en vida. Pero por la gracia de Dios y el desprendimiento y atención de mi hermana pude asistir, cuando se habían agotado las entradas y se decía que el mercado negro las había acaparado todas, llegaron estas dos entradas a mis manos -eso es provición de Dios.

El concierto fué fantástico, muy espiritual y aunque no pude disfrutarlo 100% no creo ocasión para quejarme sobre ello.

Dios ministra a ser humano usando las composiciones de hombres y mujeres de Dios. Sobre esto pensé cuando discerní que todo el público no era cristiano evangélico, habían de diversos credos cristianos y además los había que no tenían credos cristianos, por lo menos comprometidos.

Pienso que en esta era de postmodernidad, este será uno de los medios que más se explotarán -aunque ya está siendo bien explotado- donde la espiritualidad de la persona sería alimentada por canciones que exaltarían a nuestro Dios y tomaría temas de alto contenido socio-espiritual para enriquecer su vida devocional.

No es una crítica al concierto que menciono, es una reflexión que planteo. Cómo es posible que mi vida espiritual pueda tener sólidos fundamentos basada sólo en este aspecto de la adoración a Dios. Nuestras vidas necesitan La Palabra Viva de Dios y el roce con nuestros hermanos de la fé.

Esta adoración ha venidos a llenar un espacio que por mucho tiempo necesito la iglesia pentecostal tradicional, una adoración que exhalta a Dios por encima de nuestro problemas y nuestro enemigo espiritual. Pero la tendencia es que el concierto (sin referirme a ninguno en particular) pudiera ser tomado por muchos para sustituir el espacio del culto de adoración normal en nuestras iglesias.

No hay comentarios: